| FOTO-REPORTAJES |
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QDDA PECANORA Durante 3 días consecutivos, una horda de fotógrafos tomaron las calles de Pamplona. En su inmensa mayoría, eran portadores de cámaras Canon, pero algunos, entre los que me incluyo, portábamos otra marca. La idea era disfrutar de unos días conociendo a personas con nuestra misma afición. Fui invitado al evento por Carlos Mauricio, quien fue el organizador del currado evento. Mi misión era el antes expuesto, además de realizar un vídeo sobre la quedada. Posteriormente, se hará una exposición con una selección de fotografías de todos los participantes en la QDDA. Han venido aficionados desde varios puntos de la península : de Bilbao, Gorliz, La Almunia, Vitoria, Zaragoza, San Sebastián, Alsasua, Getxo, Sangunto, Arruazu, Zestoa, Sestao, Tolosa, Llodio, Estella y Pamplona. Las palabras en negrita son vínculos. La jornada empezaba el día 18 de Septiembre por la tarde. Se concretó el primer punto de encuentro de los pecanores en el Monumento de los Caídos, sito. en el segundo ensanche de Pamplona, a las 19h.
Ahí estaban, un tímido grupo de fotógrafos con sus mochilas, que no se decidían a sacar los trípodes hasta que no llegase el organizador. Una vez llegó, tras las presentaciones de rigor y el reparto de enseres para el encuentro, cada cual comenzó a hacer lo que le gustaba, esto es, hacer fotos. Para mí, todos eran desconocidos, excepto uno que pasaba por allí y se cercó a saludarnos y a inmortalizar el momento o más bien las cámaras. ;) A Carlos le conocí en persona allí.
La fuente fue el tema principal de esa tarde lluviosa. Conforme avanzaba la tarde y se sucedían las pruebas fotográficas, alguno de los presentes sorprendió al resto con un gigantesco trípode de fibra de carbono que no pesaba nada. Un caro sueño para muchos.
A la caída de la tarde, las multicolores luces de la fuente nos deleitaron con un concierto de agua y color. Un trípode era imprescindible para captar todos esos momentos y hacer largas exposiciones. A mí me dio pereza llevarlo al ver cómo estaba lloviendo, luego me medio arrepentí, pero me era muy complicado manejar la cámara de fotos, la de vídeo y el paraguas, evitado que los primeros se mojasen. Cuando ya quedamos hartos de fotos, fuimos recorriendo la Avda. Carlos III hacia los alrededores de la Plaza de Baluarte, para terminar en el Ayuntamiento, donde cerca, a las 21h., tendríamos la primera cena del evento. Carlos, dejó patente de cómo se puede utilizar hábilmente una bolsa de plástico para cubrir la cámara. El Sábado 19, el primer punto de encuentro era la Plaza de Toros, a las 9:15h. Como el que suscribe es de la city, pues no madrugué tango y me fui hacia el segundo punto de encuentro sito. en el Paseo de Sarasate, a eso de las 11:30, no sin antes pasar por los siempre bien cuidados jardines de la Diputación.
Ese día, había crecido sustancialmente el grupo de pecanores. Me sorprendí. Ya era otra cosa, la gente parecía muy animada y cordial. Carlos me saludó de nuevo y me presentó a algunos. Creo que ya sabían que iba a ir uno a grabarles en vídeo, además de hacer fotos. ;)
El día estaba nublado, pero tuvimos suerte porque no cayó ni gota. Uno de los asistentes tuvo la genial ocurrencia de llevar un paraguas de colores y fue uno de los elementos estrella del día. Y seguíamos haciendo fotos y más fotos. Mariví, una chica de Bilbao, fue la encargada de dar vida al paraguas antes dicho, la cual en principio era la modelo para Sandra (de Valencia), pero todos nos apuntamos a la improvisada sesión. Con fotos, ya que al ver la cantidad de paparazzis que se arremolinaban en torno a ella, palabras textuales... "oye, ya el vídeo no, ¿eh?". :) La mayor parte de la gente parecía conocerse de anteriores quedadas, si bien, para muchas otras personas era la primera quedada. Mi ventaja es que ya he participado en numerosas quedadas, no sólo de fotografía si no de otros temas, aunque siempre con el común denominador de hacer fotos.
Y de las hipertérritas estatuas del Paseo de Sarasate, testigos mudos de nuestro segundo día de encuentro fotoadicto, nos vamos a la plaza de El Baluarte, donde a las 12h. teníamos concertada una visita.
El Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra sorprende por sus espacios interiores, el juego de sus luces y su tendencia minimalista. Cuando entras por primera vez, esperas encontrar muchas cosas dentro, debido a su grandiosidad externa. Sin embargo, tan sólo encuentras algo tan importante como el espacio. Espacio para llenarlo de personas, creatividad, música, baile, arte y un sinfín de actividades diversas de toda índole.
Casi peinamos a fotos todo El Baluarte. Es muy interesante cómo cada cual tiene sus puntos de vista en un espacio en el que parece que está todo visto. Si bien, para un fotógrafo observador, cada detalle cuenta. Que si una sombra de luz, una esquina, una ventana, los servicios..., en todos los lugares se puede encontrar un encuadre original que no haya sido visto por otros. Es necesario liberar tu mente para fotografiar lo que no existe a simple vista.
Pensemos por un momento... ¿Qué tenemos ante nosotros? Un edificio, un espacio arquitectónico en el que conviven material de construcción e iluminación principalmente. Luego puede haber tablones con anuncios, accesorios como perchas, sillas, mesas... No tenemos que ir allí a fotografiar sillas, si no a fotografiar lo que no se ve a simple vista. Es un apasionante reto que requiere tiempo para realizarlo y tiempo para pensar cómo realizarlo. Fotografiar lo invisible no es llegar y apretar nuestro obturador ante un encuadre que creemos que no lo ha visto nadie. Primero es verlo, luego pensarlo y hacer pruebas fotográficas de diferente modo, ahí la técnica fotográfica del momento y la posterior postproducción de la imagen nos obsequiarán con un resultado prometedor.
Esta imagen de la ventana, de por sí es algo inusual, pero habría que buscarle el lado original. Se la podría haber fotografiado en oblicuo y solamente una parte o se podría haber fotografiado colocándonos en una esquina, de modo que viéramos el interior y el exterior, o jugar con la multiexposición o con la exposición prolongada o... os lo dejo a vuestra imaginación.
Otra imagen que no es común ver. Su singularidad invita a la experimentación. Siempre aprendemos cosas o maneras de pensar diferentes a las que teníamos antes de ir a un lugar y hacer fotos. Por ello es bueno juntarse con grupos de personas que comparten tu afición, porque siempre, por pequeño que sea, descubres algo, o algo te hace cambiar tu modo de ver las cosas que te rodean. Y después de esta lección de minimalismo existencial fotográfico, nos vamos a La Ciudadela. Castillo nuevo, como también se le llama, es una fortificación renacentista de antiguo uso militar, construida entre los siglos XVI y XVII en la ciudad de Pamplona. Fundamentalmente para el control de la ciudad tras su invasión. En la actualidad se mantiene gran parte de ella en pie como jardín y como centro de actividades culturales en sus edificios.
La entrada, muy llamativa con esos cañones bajo los pórticos. A mí me gusta sacar el color a las piedras y esta pared se presta a ello, sin caer en un excesivo tratamiento de la imagen. A veces, con un poco de retoque es suficiente para resaltar lo que te interesa mostrar.
Improvisada sesión de fotos donde los mismos miembros del grupo pecanor hacen de modelos y fotógrafos. A esta sesión me apunté, era demasiado atrayente. ;) Una de las muchas cosas que me gustaron de este encuentro es que cualquiera, en un momento dado y de forma totalmente natural, puede ser modelo y tener disponibilidad para ello. En ningún momento escuché aquello de "no, a mí no me saques fotos", frase que estamos hartos de oir quienes tenemos esta afición. Lo veo como una oportunidad para convertirte en modelo y pasártelo bien, en descubrir tu lado de actor entre amigos. Y aquí si no sales bien, se repite y si sigues saliendo mal, no se pone la foto en ningún sitio. Ahora bien, a nadie nos gusta vernos fotografiados, pero no siempre sucede así. Podemos entrenarnos con nosotros mismos usando el autodisparador y, de ese modo, ir perdiendo el miedo a la cámara de otros.
"Ahora ríete...", decía Sandra. Buen momento. Esta imagen es un recorte del original, para resaltar al protagonista con el folleto. La Ciudadela tiene curiosos rincones y puntos de vista. Desafiando al peligro, la valenciana fotografió lo que nos dijo "su camino". Un camino que no sería lo mismo sin esta chica, visto desde este punto de vista. :) La mayoría de los miembros del grupo se quedaron en el jardín del parque y no subieron a esta parte de las murallas.
Tras la experiencia de las murallas, bajamos al césped del parque para buscar lo inusual. En este caso, Sandra y Mariví estaban buscando algo difícil de encontrar : Un trébol de 4 hojas. En su lugar encontraron una especie de trébol con todas las hojas replegadas. ;)
Yo encontré un camaleón disecado. :D
"La tuya está operada de fimosis", le decía un portador al otro. Operada o no, dicen que el tamaño no importa. Juzgad vosotr@s mism@s. He aquí una comparativa. :D
Ante unos 52 fotógrafos con ganas de inmortalizar todo lo que se ponga a tiro, hay que andarse con ojo. Algo así debió de pensar el chófer de este lujoso vehículo. Nada menos que un Roll-Royce, plagado de reflejos interesantes. Se estaban celebrando 3 bodas en ese lugar y este coche pertenecía a una de ellas, la cual también fue afotada por algunos de nosotros, entre árboles. Como auténticos buitres hambrientos, rodeando la presa, primero tímidamente y luego con más decisión hasta tocar el bello ejemplar, no dejamos pieza ni detalle sin retratar.
El chófer muy amable y sonriente, se salió del coche seguramente para no ser afotado por esa nube de paparazzis que se le venía encima. No nos queríamos ir a comer, hubiésemos estado allí hasta que desapareciesen todas las bodas. ;)
Pasadas las 14h. el tercer punto de encuentro, la taquilla en la plaza de El Baluarte, nos lo pasamos, ya que el grupo llegaba tarde a comer en un céntrico restaurante. A las 17:30h., todos puntuales en el kiosko de la Plaza del Castillo para hacernos la foto de grupo. Carlos se las ingenió para que tuviéramos animación y megafonía. ;)
En esta imagen salgo yo. En la foto oficial que se ha incluido dentro del foro de canonistas, sale el fotógrafo que hizo la foto, pero yo no, en ese momento estaba grabando vídeo. Para la próxima lo hago todo a la vez. ;) A las 18h., visita al Palacio del Condestable, para foto-degustar minimalismo y arquitectura, así como otras sorpresas de su interior.
La inconfundible fachada en forma de proa de barco, parece surcar la confluencia de las calles Jarauta y Mayor en favor de la cultura y el progreso. La planta baja del Palacio estaba dedicada a la figura del escritor Ernest Hemingway, famoso por su novela "Fiesta", ambientada en los Sanfermines. Muchas fotografías de su época y de sus vivencias.
Nos costó salir del Palacio, siempre nos surgía una idea o descubríamos un rincón imprevisto, con y sin modelos. Nos dirigimos a la Plaza de la Virgen de la O, con la torre de la Basílica que lleva su nombre. Este edificio existe desde el siglo XIII, pero fue reformado en 1987. Otro lugar de obligada parada en nuestra visita turística a la ciudad para unos y el redescubrimiento de nuevas vistas para otros. Estamos en el Portal Nuevo, emblemática entrada a la ciudad si venimos desde el norte.
De aquí pasamos al parque de la Taconera, pulmón de la ciudad que alberga un jardín zoológico donde podemos encontrar ciervos, patos, cisnes, gallos, pájaros variopintos... Un amplio y agradable lugar donde descansar y charlar, cosa que hicimos mientras veíamos a todos esos animalillos mientras caía la tarde. A las 21h., cena en restaurante de la Plaza del Castillo y a descansar.
El encuentro mañanero del día domingo día 20 tiene lugar a las 10h. en las puertas del Teatro Gayarre, donde José Mari Moreno nos explica brevemente la historia del teatro y nos abre sus puertas. Lo que más me llamó la atención de la sala del teatro fue el color rojo dominante. Desde esas cómodas butacas se pueden presenciar multitud de obras. Ver su cartelera.
Nos recorrimos todas las plantas, casi todos los palcos, siempre buscando ese plano, ese detalle, que signifique en sí mismo la esencia de este lugar cultural. Esta imagen está sacada desde la última planta, que está a bastante altura como se puede apreciar, pero la vista sobre el escenario es perfecta. Se ven algunos focos para proyectar la luz en la obra que se represente. También hay un cañón de luz. Todo ello está automatizado por medio de ordenadores desde donde se lleva todo el control.
Pudimos sentarnos en las butacas del palco presidencial sin costarnos nada. Una visita de lujo. Entre esas cortinillas y la puerta de entrada a cada palco, hay un espacio con más sillas muy íntimo. Que cada cual imagine lo que desee si estuviera en ese lugar. ;) Dada la naturaleza de su tapicería, el calor es el rey en toda la sala. A las 10:45h., el siguiente punto de encuentro era la Plaza de Toros, para bajar por la cuesta de Labrit, en dirección al Puente de la Magdalena, de estilo románico, lugar histórico de paso de peregrinos a Santiago de Compostela.
Cuando el peregrino llegaba a Pamplona entraba en esta ciudad por el barrio de la Magdalena y llegaba al puente medieval del mismo nombre. Esta obra civil de origen medieval para salvar el caudal del río Arga fue reconstruida en el siglo XV. En su base se distinguen tres arcos apuntados. En uno de sus extremos se levanta un crucero donde aparece la imagen de Santiago.
Dos canonistas enfocando los arcos del puente. La luz y el clima eran perfectos. Aquí es donde tuvimos una improvisada sesión de fotos a varias modelo-fotógrafas del grupo. Entusiasmadas que estaban ellas de ser objetivo de tanta admiración.
Claro que, después de tanto buitrerío, alguna de ellas por fin dijo "bueno ya os vále, o qué...". La iluminación bajo los árboles en ese banco no podía ser mejor. Una delicia para fotos y para mi vídeo. :) Por un despiste, nos rezagamos algunos (creo que dos bellezones tuvieron algo que ver), motivo que aprovechamos para hacer unas buenas fotos/vídeos en el puente. Luego nos juntamos con otros compañeros y el propio organizador que lo vimos tumbado sobre la hierba a lo militar, pero con cámara y largo teleobjetivo.
Nos juntamos un grupo de 8 personas, que disfrutamos mucho por este lugar haciendo fotos, a pesar del chirimiri que tímidamente empezaba a caer. Subimos por otra entrada a la vieja Iruña, conocida como el Portal de Francia, lugar por donde entran los Reyes Magos en Navidad. Cuando pasa algún vehículo, los maderos del puente levadizo brincan, rebotan, y chocan unos contra otros produciendo una extraña melodía que se puede escuchar a varios metros de distancia.
Ahora, el calabobos era propiamente eso, por lo que había que hacer uso de sombreros, chubasqueros y paraguas, más complicado para hacer fotos, pero no paramos de hacerlas. ;)
Y charlando, afotando y paseando... llegamos a la zona conocida como El Redín y al Mesón del Caballo Blanco, una casa-palacio convertida en bar-restaurante, con una amplia terraza al aire libre que en días buenos es una auténtica maravilla. Cercano al mesón, está la plaza donde se ajusticiaba a los delincuentes.
A los pocos metros de llegar, vimos a nuestra próxima modelo improvisada. Le comento a Rubén "ya tenemos otra modelo..." y me dice "ya la he visto, ya...". Como somos..., tenemos modelos sin importarles que posen, además que se interesan por poner buenas poses y aún así, seguimos buscando más. Nuestra sed fotográfica nunca cesa. :)
No sé el nombre de esta chica. La encontramos en la puerta hablando con nuestros compañeros. También le gusta hacer fotos, así que hace muy bien de modelo. ;) Tras romper el hielo y preguntarle si le podía hacer una foto (que luego fueron dos), a los otros pecanores les entró también el gusanillo y esta chica estuvo bastante complaciente ante sus cámaras. Aproveché para entrar dentro y descubrir un palacio ambientado a lo dungeon, con unas luces muy interesantes para jugar con ellas.
En esta mesa encontramos a más participantes de la quedada, que estaban esperándonos tomándose relajadamente un cafetico. No tenían muchas ganas de levantarse, pero sabían que si no lo hacían iban a ser afotados sin piedad. ;) Al salir de allí vamos por la calle del Redín, característica por tener un arco con pasadizo (quien no lo haya visto, que vaya a descubrirlo o vea mi vídeo), para seguir por Navarrería y llegar a la Catedral.
Particularmente, visito más las ermitas que encuentro por los montes que la catedral de mi propia ciudad. Creo que con ésta, es la segunda vez que la visito. La anterior fue en compañía de unos amigos que venían de fuera. La verdad es que merece ser vista más a menudo, tiene buena luz y detalles grandiosos. Si bien, para hacer fotos es necesario un trípode (imagino que habría que pedir permiso antes. Carlos ya lo habría solicitado con anterioridad). Por un despiste, Rubén se dejó la cámara dentro y cerraron las puertas. Cuando ya íbamos hacia el Ayuntamiento, Archivo Real y a comer, se dio cuenta y corrió hacia la catedral. Él, sus dos amigas y al menos otro participante -que yo sepa-, estuvieron haciendo guardia en la puerta hasta que les abrieron por otro lado, no sin antes hacer unas cuantas llamadas por parte de varios miembros entre los que me incluyo. Si alguna vez os dejáis algo dentro, que sepáis que se puede entrar por una calle perpendicular a la catedral, donde está el museo de la misma, sin necesidad de esperar como tres horas más hasta que la abran.
Y como todo, lo bueno se acaba. A comer unos, a casa otros y de viaje otros más. Ha sido un fin de semana diferente, rodeado de buena gente, compartiendo tu misma afición, aprendiendo, charlando, haciendo nuevos amigos, paseando y disfrutando. Quiero agradecer desde estas líneas a todo el grupo de pecanores canonistas que han hecho posible la realización de este reportaje y del vídeo, con su pequeña gran aportación. Saben que me ha costado mucho, pero también saben que lo he hecho realmente a gusto. Me quedo con un buen recuerdo y también con la sensación de haber podido fotografiar y grabar en vídeo con total naturalidad y con la calidad que se refleja en el mismo a todos los participantes. Vídeo que sirve como recuerdo de tres días estupendos en grata compañía. Podéis ver mis 4 fotografías que se expusieron (junto a las 119 restantes) en el Civivox de San Jorge, en Pamplona (Navarra), durante los días 30-10 al 24-11 de 2009. Ver el vídeo promocional que he realizado de este evento :
Con más tiempo y dedicación, puede que vaya publicando más vídeos cortos de momentos de la quedada. Muchas gracias. |
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